| | | | |  | | | Estados Unidos: Reforma de Salud sepultó definitivamente subsidios al licor negro. Se calcula que en 2009 los productores de celulosa se llevaron un poco más de 6,5 billones de dólares frescos gracias al subsidio y que les sirvieron para amortizar la crisis. La firma de la Reforma a la Salud este martes por parte del gobierno de Obama, puso fin a la polémica ligada a los subsidios al licor negro como biocombustible alternativo Ver PAPERMAKET - Norteamérica y el póker industrial papelero: tu subsidio y uno más., y que el fisco entregó a las productoras de pulpa química estadounidense justo en el período de mayor crisis económica mundial. Un subterfugio permitió el año pasado que compañías como International Paper, Smurfit Stone, Domtar, MeadWestvaco, Weyerhaeuser entre otras, se embolsaran más de seis y medio billones de dólares en dinero fresco provenientes de las arcas fiscales. Y se calcula que si esta situación no era detenida, los contribuyentes seguirían aportando unos 25 billones extras durante los próximos 3 años. El término de la elegibilidad del licor negro como combustible alternativo fue largamente discutido y aprobado por los parlamentarios, en donde destacó la tenacidad de Senadores como Baucus (uno de los propios autores del “Highway Bill”) y Grassley, del Comité de Finanzas, además de los Representantes Kirkpatrick y Flake. La extensión del programa inicial de 2005, el “Highway Bill”, venció el 31 de diciembre de 2009 y la presión de Senadores y Representantes que se oponían a este impensado drenaje de fondos, más la internacional, pesó para que no se renovara como podría haber sido. Pero aún quedaba una ventana abierta, el “Farm Bill”, para combustibles derivados de vegetales de uso no alimenticio. La iniciativa de 2008 podía otorgar un potencial subsidio aún mayor a la industria de la pulpa hasta 2013. La H.R. 4872: Reconciliation Act of 2010, también conocida como Reforma a la Salud, uno de los proyectos ícono del presidente Obama, sepultó definitivamente toda pretensión de seguir buscando resquicios para rentabilizar el licor negro. La iniciativa, que fue aprobada el 21 de marzo por la Cámara de Representantes por 220 contra 211 y luego en el Senado por 56 contra 43 votos, con una abstención, incluyó una moción de la Representante Ann Kirkpatrick que fue lapidaria. En el subtítulo E, destinado a precisar leyes e impuestos que contribuirían al financiamiento de la iniciativa, se incluyó expresamente la sección 1408 en que se clarifica que no dará derecho a crédito los biocombustibles celulósicos no post-procesados para su uso como tales, limitándolos a un contenido máximo de agua y sedimentos de 4%, y a un 1% de cenizas, lo que excluye así al licor negro. Los legisladores que promovieron el desarrollo de nuevos biocombustibles nunca imaginaron que un vacío legal permitiría drenar tal cantidad de recursos, dineros que llegaron en tiempos de vacas flacas para la industria papelera, constituyéndose en una tabla de salvación en momentos que se cerraban más y más capacidades productivas en todo el mundo. Por otro lado estaba el grito de la industria papelera que funcionaba con reciclado, incapaz de competir sin el subsidio que podía llegar a 200 dólares por tonelada de pulpa y que reclamaba por igual trato. Y qué decir de los productores canadienses, que presionaron para obtener un subsidio que los hiciera más competitivos. Por último, también la ofensiva internacional , Chile y Brasil entre otras naciones, que veían crecer con honda preocupación la distorsión de precios y exigía el fin a los subsidios vinieran de donde vinieran. Por ahora, se ha terminado este negro episodio de la industria de la pulpa y el papel. Humberto Torrejón Collado Editor/Consultor PAPERMARKET 31 de marzo de 2010 prensa@papermarket.
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