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Celulosa Arauco, del grupo Angelini, a la espera de nuevos bosques en Brasil

08.02.2018 – Mientras que cerca del 60% de los ingresos de la maderera vienen de suelo chileno, la participación en inversiones ha ido en constante aumento gracias a la adquisición de nuevos activos y asociaciones con diferentes industrias. Hoy la mirada en Latinoamérica está fijada en el mercado brasileño.

La internacionalización da resultado. El plan estratégico implementado años atrás, por la chilena celulosa Arauco, rama forestal del Grupo Angelini, la tiene situada hoy como la segundo productora mundial de celulosa y paneles de madera del globo.

Según consigna un reporte de la misma compañía, hoy el 60% de los activos y ventas de insumos están relacionados con operaciones en Chile, mientras el 40% faltante se atribuye a los negocios fuera del país. Si vemos la progresión de las cifras, observamos que a fines de la década pasada (2009) solo el 20% de sus ganancias venía de fuentes de negocios internacionales y cerca del 23% de los activos de la empresa estaban fuera de las fronteras chilenas.

El último paso de su internacionalización se dio con el anuncio de la compra de activos de la empresa Masisa México por US$245 millones. Con esta movida, Arauco totalizó inversiones por US$898 millones, con el objetivo de desarrollar una serie de nuevos activos en Europa, Estados Unidos y Brasil, y por cierto en México.

Charles Kimber, gerente de Asuntos Corporativos y Comerciales de Arauco,  comentó para esta nota que en Brasil se tiene muchas posibilidades de seguir creciendo, dado la masa forestal  de dicho país y el interés por adquirir más tierra y activos forestales.

“Hoy tenemos en Brasil 240 mil hectáreas de terrenos, con unas 160 mil hectáreas plantadas, pero no hemos podido seguir comprando tierras y plantaciones producto de una interpretación constitucional que hay respecto a las empresas locales brasileñas”, explicó Kimber.

Internacionalización

Arauco se expandió en Brasil en 2017, con la compra de dos recintos productores de tableros de Masisa por US$ 102,8 millones. Por otro lado, también se apropió del 50% de la sociedad española Tafisa, para lo cual formó sociedad con el grupo portugués Sonae (en 2016), tras invertir US$ 150 millones que le dieron luz verde en participaciones de plantas madereras en Portugal, Alemania y Sudáfrica.

En Norteamérica aterrizó en 2012 y ya posee nueve plantas de paneles en Canadá y siete en Estados Unidos.

Mientras que en Chile el escenario ya está consolidado. Junto con sus proyectos en Valdivia (Planta Pulpa Textil y Aserradero Valdivia), para 2018 evalúa el plan Modernización y Ampliación Planta Arauco (MAPA), en el Biobío, con una inversión que alcanzaría de US$ 2.500 millones.

Fuente: América Economía